Notas y reflexiones de campo

VISION DE VIF

El año 2005, junto a un equipo investigador de la UDM, presentamos los resultados de un estudio descriptivo, de base fenomenológica, que nos permitió conocer la visión de los profesionales que participan en la red contra VIF, respecto de la violencia intrafamiliar en la ciudad de Antofagasta, considerando sus opiniones, puntos de vista, creencias y pensamientos, como referente de sus propias apreciaciones.
Hoy queremos compartir algunas conclusiónes de un estudio que se convirtió en nuestro primer acercamiento a la investigación social.

De acuerdo a las siguientes preguntas formuladas en la investigación: ¿Cómo es la visión de los profesionales que participan en la red contra VIF, respecto de la violencia intrafamiliar en la ciudad de Antofagasta?, ¿Qué elementos socioculturales son identificables en esta visión de los profesionales? y ¿Qué características presentan estos elementos? Respecto a los elementos identificables en la visión de los profesionales, es necesario mencionar que existe una visión multidimensional en los sujetos de investigación acerca del tema en cuestión, en relación al fenómeno de la violencia intrafamiliar en la ciudad de Antofagasta, emergiendo de esta forma, tres ejes temáticos, los cuales son: la imagen de la VIF; Situación actual y Proyecciones a futuro. En cada uno de estos ejes surgieron subcategorías que permitieron conocer en mayor profundidad la visión de los profesionales frente a la temática de violencia intrafamiliar.

"IMAGEN" DE LA VIF
En la imagen de la violencia intrafamiliar se presentó la visión que tienen los profesionales respecto a los factores influyentes e interdependientes en dicho fenómeno, donde principalmente se destacaron factores tanto personales como socioculturales.En relación a los factores personales, de acuerdo a los planteamientos de los sujetos de investigación, expresaron que el deterioro de la salud mental, la incapacidad de reaccionar frente a un conflicto y el consumo de alcohol y drogas si bien no son la causa del fenómeno en sí, pero sin duda intervienen e influyen directamente en la problemática.

Frente a los factores socioculturales, los profesionales de la Red contra VIF señalaron que tanto el proceso de socialización, el machismo, relaciones de poder, desigualdad de género, vivir en zona minera y de cesantía, tienen una influencia significativa en la existencia de la violencia intrafamiliar en nuestra sociedad, ya que son factores presentes en nuestra cultura como lo es el machismo, generando e instalando relaciones desiguales entre hombres y mujeres, lo que en cierta medida favorece y valida conductas violentas.

Otro de los elementos identificables en la imagen de violencia intrafamiliar de los profesionales son las repercusiones que tiene dicha problemática a nivel personal como familiar. A nivel personales, se relacionan principalmente con la baja autoestima y lesiones tanto físicas como psicológicas. En tanto, a nivel familiar, son diversas, ya que la existencia de violencia intrafamiliar produce un desequilibrio en la dinámica familiar afectando a la totalidad de los miembros que componen dicho grupo.Por consiguiente, en esta imagen que los profesionales tienen respecto al fenómeno de la VIF, destacan aquellos grupos donde se manifiesta con mayor recurrencia la violencia intrafamiliar, entre ellos mencionan a los niños/as, las mujeres y hombres.

De acuerdo a lo anterior, es en los niños/as donde más se ven afectados por dicha problemática, es en las escuelas, con sus grupos de pares y sin duda, en su propia familia. Las mujeres son las que mayormente realizan denuncias con respecto a la violencia intrafamiliar, pero son las más discriminadas y cuestionadas en torno al mismo tema, ya que por lo general se les atribuye a ellas la responsabilidad familiar, por lo tanto, el hecho de que exista violencia al interior de una familia, a las mujeres se les atribuye mayor responsabilidad.

En tanto, los hombres son los que menos denuncias realizan, y esto debido principalmente a la vergüenza social ya que la sociedad a través del proceso de socialización le atribuye a los hombres cierto poder por sobre las mujeres. Por lo tanto, por el hecho de que un hombre sea agredido, es sometido a ciertas burlas y descalificaciones por parte de su grupo de pares y sociedad en general."SITUACION ACTUAL" DE LA VIFRespecto a la visión de los y las profesionales frente a la situación actual de la violencia intrafamiliar, manifiestan una valoración y opinión de las redes de apoyo, que por un lado tiene una visión satisfactoria ante ciertas instituciones que abordan la temática, tales como el Centro de Atención y Prevención de violencia intrafamiliar “Crecer Juntos”, Servicio Nacional de Mujer, y Casa de Acogida “Puerta Abierta”. Es importante destacar que esta visión se centra principalmente en instituciones que trabajan con el maltrato hacia la mujer.

En el contexto de esta valoración y opinión de las redes de apoyo, los y las profesionales también expresan que si bien existen instituciones que están abordando adecuadamente la problemática, hay otras que realizan una victimización secundaria a las víctimas de esta problemática, lo cual conlleva a una prevalencia del fenómeno provocando que el tema de la VIF se continúe considerando como parte de lo privado.Igualmente, Los y las profesionales destacan ciertos grupos prioritarios donde mayormente se ven afectados por dicho fenómeno. Entre ellos se encuentran las mujeres y niños/as, estos últimos considerados como un grupo vulnerable de la sociedad, y que principalmente se ven afectados por esta problemática a través de los diferentes tipos de violencia, desde el abuso sexual, hasta el abandono.

"PROYECCION A FUTURO" DE LA VIF

En este sentido, los profesionales expresan una opinión dicotómica que parte desde una imagen positiva frente a la problemática, para posteriormente ir derivando a una posición de abstención de pronóstico, condicionando el logro positivo a varios “condicionantes” que, - de existir -, podrían mejorar el futuro, para luego desembocar en una visión netamente pesimista ante el futuro de la violencia intrafamiliar en la ciudad de Antofagasta. La imagen positiva, está centrada en una disminución de la violencia intrafamiliar, destacando el funcionamiento adecuado de las redes institucionales que hoy en día están abordando la problemática, y así como también a la sensibilización que existe por parte de los profesionales que están comprometidos con el abordaje e intervención de la temática.En cuanto a la imagen de abstención que tienen los profesionales ante el problema, señalan que si bien se está trabajando arduamente en la temática y hay profesionales que están sensibilizados y comprometidos con el fenómeno, aún falta por hacer, y esto pasa principalmente por una mayor sensibilización, no solo de los profesionales, sino de la sociedad en general. Siguiendo esta postura de abstención, también señalan que para mejorar, debe existir un cuestionamiento personal por las personas que abordan la temática, de manera de realizar intervenciones más objetivas y que eviten los prejuicios y cuestionamientos que existen frente a las víctimas de violencia intrafamiliar. Esta situación se transformará cuando exista un consenso en cuanto a la intervención, así como también el aprender a escuchar a las demás personas, y no sesgarse con nuestras propias creencias y mitos frente al tema.

En cuanto a las oportunidades, los profesionales expresan que es necesaria la existencia de una igualdad de género que permita tanto a hombres como mujeres tener los mismos derechos frente a determinadas áreas en donde se desenvuelvan igualitariamente. Mientras que respecto a los recursos, señalan que debieran ser destinados mayores recursos para abordar el tema de la violencia, ya que de esta forma se realizaría una mayor cantidad de atenciones a las víctimas de dicho fenómeno.Asimismo, en la visión de abstención u optimismo condicionado, los profesionales señalan que la Red Contra Violencia Intrafamiliar debiera centrar su trabajo más en las víctimas y desde esa perspectiva, planificar y mejorar las intervenciones que hoy en día se están llevando a cabo en torno a la temática, ya que son ellos quienes tienen la última palabra que permita brindarles un apoyo y atención más adecuada dirigida principalmente a la disminución del fenómeno. Esto también debe ir acompañado de un apoyo inmediato y unión que debiera existir por parte de las instituciones que trabajan en el tema de manera de prestarles una atención integral a las personas que se ven involucradas con la temática de la violencia intrafamiliar.
Igualmente, manifiestan que es necesario enfrentar la problemática, no ocultando la realidad que existe y que observamos a diario. Para ello, será necesario seguir trabajando en prevención, principalmente con las generaciones más pequeñas de nuestra sociedad, ya que ellos serán el futuro de una sociedad menos violenta. Por otro lado, debe existir una capacitación a las mujeres que les permita contar con mayores herramientas cuando se vean enfrentadas a una situación de esta naturaleza. Así como también se revela necesario capacitar a los profesionales que trabajan con la problemática de manera que posean una mayor experticia en el abordaje de la temática.

En cuanto a la intervención profesional, los sujetos de estudio señalan que debiera existir una intervención de tipo integral que permita trabajar con cada uno de los miembros que componen el grupo familiar, así como también dirigir la atención no solamente en la víctima, sino que también en los hombres y mujeres que ejercen algún tipo de violencia.De acuerdo a las proyecciones a futuro que los profesionales manifiestan en torno a la temática, estos reflejan una visión pesimista frente al tema, principalmente por el desconocimiento de la real magnitud del problema, ya que señalan que se da en mayor cantidad de la que hoy en día existe, y esto debido principalmente a que aún la violencia intrafamiliar se considera como un problema privado, y por lo tanto se calla y oculta.

Esta visión pesimista se relaciona además con la intervención que se realiza, debido principalmente a la dificultad en el tratamiento ya que la problemática de la violencia intrafamiliar es multicausal, por lo tanto interfieren diversos factores tanto personales como socioculturales.
Esta dificultad en el tratamiento obedece principalmente al obstáculo en identificar hallazgos de personas que viven algún tipo de manifestación violenta, ya que ellas mismas tienden a ocultar el problema y aceptarlo como algo “normal”. Por lo tanto, esto implica que los profesionales realicen mayores esfuerzos en las intervenciones, y esto sobre todo en los consultorios y hospitales, ya que las víctimas de este flagelo, en pocas ocasiones, llegan a la atención por un problema de violencia intrafamiliar. Esto debido a la vergüenza y al miedo que existe frente al agresor, así como también al hecho de que no resulta fácil reconocer ante los demás ser víctima de algún tipo de maltrato.
Este pesimismo se centra también en la respuesta que existe por parte de la sociedad frente al problema, ya que ésta por lo general proviene de una estructura social rígida que fomenta y valida los actos violentos. A esta situación se suma la poca conciencia y sensibilidad que existe por parte de las autoridades en torno a la temática, lo cual está centrado en destinar menor cantidad de recursos a los programas que trabajan con dicho tema.
Corroborando lo expuesto, los y las profesionales no solamente le atribuyen la responsabilidad de este fenómeno a la sociedad en general, sino que también a los medios de comunicación, principalmente a la televisión, que a través de programas infantiles, policiales, investigativos, etc., fomentan y validan las formas de solucionar los conflictos a través de la violencia. En este sentido, resulta importante destacar que hoy en día la televisión se ha transformado en un medio de educación para niños y niñas, lo cual implica que este grupo social, a través de este medio de comunicación aprenda estas formas violentas de relacionarse. El fomentar este tipo de prácticas hoy nos permite predecir que, en un futuro, estos niños y niñas podrían convertirse en hombres y mujeres maltratadores/as o maltratados/as.Por último, esta postura pesimista de los profesionales respecto al futuro de la violencia intrafamiliar culmina manifestando que existirá un aumento de la violencia en la ciudad de Antofagasta, debido principalmente a las distintas categorías anteriormente señaladas.

OPINIÓN DE LOS INVESTIGADORES

La realización de este estudio nos permitió identificar y describir las opiniones entregadas por quienes intervienen cotidianamente con personas vinculadas a la violencia intrafamiliar como víctimas y como agresores, lo que involucra una responsabilidad social hacia el problema en cuestión, así como también él darnos cuenta de que la violencia esta internalizada en la sociedad como una forma de vida cotidiana, en donde esta problemática es el resultado de una sociedad que valida y fomenta practicas abusivas y agresiones, como una manera de relacionarnos, comunicarnos, resolver conflictos, etc.Desde la perspectiva del Trabajo Social, nos preocupa la visión pesimista que poseen los y las profesionales que intervienen cotidianamente en la VIF, puesto que si ellos consideran que esta problemática social irá en aumento con el pasar de los años, ¿Qué calidad de vida tendrán las futuras generaciones de nuestra sociedad?, y más aún, esta visión pesimista nos lleva a reflexionar en cuanto a las intervenciones que hoy en día se están realizan en el área.

En tanto, como investigadores consideramos importante resaltar el impacto que tienen los medios de comunicación en la educación de los niños/as, sobre todo la televisión, como un medio de educación y entretenimiento de los más pequeños. En este sentido, sería importante que los canales de televisión consideraran la problemática de la violencia, ya que a través de programas agresivos igualmente se enseña a las nuevas generaciones a resolver conflictos y relacionarse de manera violenta, situación que sin duda valida la violencia y sobre todo la internalización de dicha problemática.
Los datos obtenidos por este estudio, invitan a reflexionar acerca del tema considerando necesario el fortalecimiento en el trabajo con familias, como una de las metodologías de intervención más relevantes de nuestra profesión. Asimismo, el conocer la visión de las personas que trabajan cotidianamente con esta problemática, nos permite, desde el Trabajo Social, fortalecer nuestras estrategias de intervención y el grado de sensibilización frente al fenómeno de la violencia intrafamiliar, ya que el aumento de la violencia implica la destrucción de nuestro espacio individual y social.Igualmente, consideramos que la visión de los sujetos de estudio respecto del fenómeno de la violencia intrafamiliar, y tal vez por ser éstos mayoritariamente del área social, no parece estar exenta del influjo de sus propias formaciones profesionales y teóricas, lo que les permite identificar preferentemente y con precisión respecto de este fenómeno, aquellas situaciones del ámbito social que la teoría dice que tienen relación, como por ejemplo la socialización, la culturización, y los aspectos de género. Situación que por lo demás se condice con el propio marco referencial del estudio. No obstante dicha reflexión, resulta interesante que otros profesionales de otras áreas que también forman parte de la red contra VIF de la ciudad de Antofagasta, coincidan en dichos factores.

ALGUNAS SUGERENCIAS...
Como investigadores sugerimos, por un lado, realizar estudios sobre la temática de la violencia intrafamiliar en la región, puesto que aun no es un tema acabado, y es precisamente allí donde los Trabajadores Sociales tienen mucho que aportar al respecto, especialmente frente a la imagen pesimista de este fenómeno que poseen los profesionales que trabajan cotidianamente con la temática de VIF en Antofagasta, considerando que ésta área se ha convertido en un campo laboral donde es necesaria la intervención de nuestra profesión. Por otro lado, sugerimos abordar el tema de manera integral, donde se consideren todos los miembros involucrados en esta problemática. Un ejemplo de ello lo constituye la intervención realizada con los hombres que ejercen violencia, ya que el intervenir solamente con la víctima, no transforma el problema en su totalidad, puesto que en algunos casos de mujeres y niños/as que sufren violencia y están siendo atendidos por esta problemática, al regresar a sus hogares se encuentran expuestos a nuevos episodios de violencia. Es por ello, que resulta imprescindible generar programas e instituciones que atiendan principalmente a quienes ejercen violencia.
Igualmente, nos resulta importante mencionar la responsabilidad que debemos asumir como sociedad, en cuanto a desarrollar y fortalecer una sensibilización colectiva y toma de conciencia del impacto de la violencia intrafamiliar, ya que para transformar esta problemática no basta solamente con el trabajo de las instituciones, sino que es una importante tarea de la sociedad en general.

NOTAS AL PIE

Creemos haber tomado una pequeña radiografía que muestra la opinión de los profesionales que trabajan con VIF, respecto de la misma problemática en la ciudad de Antofagasta.
Nos sorprendió saber que hasta el año 2004 no existe algún estudio similar en la región, por lo que creemos necesario continuar esta línea de investigación. Quizás conocer la opinión de otros sujetos involucrados en VIF, ya que de esa forma aportaremos conocimiento en el área y potenciaremos nuestras intervenciónes desde el Trabajo Social.


Por Johnny Rivera.
Asistente Social. Mg. en Educación

¿INGENIERÍA SOCIAL?

El mundo contemporáneo se complica y se complejiza. En un sentido las operaciones que se ejecutan para construir la vida social son cada vez más desordenadas y arbitrarias, unas llevan a otras en la urgencia de resolver aunque no se tenga el concepto y la guía. En el otro sentido son cada vez más las relaciones que existen entre las operaciones, lo que cual supone una visión de conjunto cada vez más eficaz y sintética. La complejidad nos abre caminos, multiplica posibilidades, nos presenta más opciones. Lo complicado nos hace perder energía en forma inútil, nos compromete con estructuras que necesitan mucho subsidio y que pueden terminar siendo más costosas que los ensayos de solución para los cuales fueron construidas. Nuestros medios para los fines de nuestra vida urbana pueden convertirse en el problema en lugar de ser la solución. Necesitamos como nunca visiones prácticas, operativas, eficientes, para armar nuestros aparatos e instrumentos para resolver los problemas de la vida social. Una forma para esta necesidad puede ser la sistematización de nuestro oficio pragmático en ingenierías de lo social. La vida social siempre ha sido constructiva, de lo que se trata ahora es de que esas acciones sean más técnicas, montadas en una lógica de visión anticipada de los acontecimientos, a partir de una sistematización del pasado en conceptos y operaciones precisas. El mundo social puede ser un escenario de acciones libres ejecutadas en un ambiente facilitado para su enriquecimiento, diseñado para optimizar la acción, configurado en forma estratégica para mejorar los vínculos que permiten la creatividad, promueven la afectividad, refuerzan la productividad.

Una definición preliminar general de la Ingeniería Social podría ser la siguiente: Aplicación de conocimiento específico de lo social, sobre lo social, y para lo social, a la invención, perfeccionamiento y utilización de reglas prácticas para construir formas de compañía, de asociación y comunidad. Una perspectiva amplia que considera cualquier tipo de conocimiento social como utilizable para la construcción de relaciones entre los individuos y los grupos que buscan convivir en un mismo tiempo-espacio. Se complementa con la configuración de operaciones para formar, fomentar, evolucionar, enriquecer, la vida en sociedad, en compañía. El énfasis está en la relación entre el conocimiento social y las formas técnicas de construcción de la convivencia en sociedad. Otra podría ser. Aplicación de principios científicos al diseño y construcción de formas de asociación y comunidad en grupos organizados. Lo cual implica la creación de formas de asociación, de seguimiento, de contacto, interacción, vínculo, conexión y comunicación. Aquí ya se ha optado por un marco conceptual proveniente de la perspectiva constructivista y la cibernética de segundo orden. La visión de lo social es en este caso Sociocibernética.

El énfasis continua siendo el aprovechamiento del conocimiento de lo social, en este caso sociocibernético, para la construcción de vida social, en dos sentidos elementales, asociación, sin afectividad como centro del proceso de vinculación, y comunidad, donde el afecto es el eje constructivo de la sociabilidad. Se incluyen los principios básicos de este curso de construcción, el contacto, la interacción, la conexión, la vinculación y la comunicación. En esta segunda definición la creatividad se refuerza, pero estos procesos también tienen dimensiones administrativas. La pregunta técnica de la Ingeniería es ¿cómo juntar a la gente?, en esta imagen entran muchas dimensiones y variables. El conocimiento sobre lo social es necesario para visualizar primero lo que sabemos de este proceso básico, la compañía. El conocimiento más sistematizado y formalizado es de gran utilidad, todo lo que proviene de las Sociologías, pero también lo es todo el conocimiento proveniente de la sabiduría popular.

Necesitamos de todo conocimiento sobre lo social posible, para hacer frente a los problemas por resolver de relación entre las entidades que componen nuestro mundo social. Un punto de partida podría ser la doble configuración de las relaciones entre seres vivos encontrada por la Biología y confirmada por la Sociología y la Antropología. Por una parte hay algo parecido a un principio de lucha, de competencia, de conflicto, de dominación. Y por otra, uno de solidaridad, de colaboración, de cooperación, de coordinación. Ambos operan en las mismas ecologías, pero sus efectos son distintos según diversas circunstancias, y sus vectores de composición también varían.

El ingeniero social observaría cuando es conveniente para el sistema o subsistema de que se trate la presencia de una combinación de ambos principios más cargada a uno que a otro o en equilibrio de ambos. Y para ello requiere de la observación sistematizada de los científicos sociales aportando los esquemas, las regularidades, los tipos, los modelos, presentes en el mundo social. De ellos aprende el ingeniero para aplicar ese conocimiento a resolver problemas concretos de convivencia , o al diseñar o proponer estrategias de construcción y desarrollo.

El esquema guía de la ingeniería social que aquí se está proponiendo tiene una forma muy sencilla. 1º. Deben estar explícitos los mapas conceptuales de las formas que se van a aplicar. En este caso en principio la Sociocibernética y otros elementos constructivistas y de las ciencias cognitivas. 2º. Debe contarse con una guía a priori de percepción situacional para llevar a cabo el diagnóstico y la evaluación de la matriz situacional que se desarrollará en los escenarios posibles del contexto de posibilidad. 3º. La actividad básica de un proceso de operación parte de un diagnóstico de los sistemas de información y de comunicación presentes en la ecología particular donde se está trabajando. 4º. Hecho el diagnóstico se esquematizan opciones y cursos de acción posibles. Aquí la lógica de acción puede ser de sólo intervención o socioanalítica. El ingeniero debe incluir en su diagnóstico la mejor trayectoria de operaciones, esto define la estrategia resultante de la primera etapa de trabajo. 5º. Cualquiera que sea la estrategia definida para la segunda etapa del trabajo, la guía será la promoción de la cibercultura en sus diversos ámbitos de desarrollo, y en sus distintos principios de configuración. Así las operaciones irán dirigidas a las formas de contacto, interacción, conexión, vinculación y comunicación, en ámbitos de construcción directiva, interactiva o enactiva.

La forma de compañía está enmarcada en la cibercultura posible, en sus ámbitos de construcción y según sus principios constructivos. En cada caso y según la participación se planteará la estrategia a seguir. El elemento que ordena todo el proceso es el movimiento de lo social, su estructura de cambio y reconfiguración. Este es el corazón estratégico del diagnóstico. Las tres formas que puede adquirir un mundo social son la forma sistema, la forma red y la forma enacción. De su presencia y combinación dependen las opciones de acción en el plan resultante del diagnóstico. La forma sistema es la más rígida y estable, se reproduce con un sistema de información de características inflexibles. La trayectoria del movimiento es muy previsible, tanto en el sentido de la evolución como de la entropía del sistema. La dependencia de las acciones de un esquema prescriptivo de medios-fines es lo que da la forma básica a este primer tipo de posibilidad de movimiento social.

La forma enacción está en el otro extremo, es muy inestable y móvil. Su estructura tiende a la mutación, se transforma para continuar. No son previsibles sus trayectorias. El cambio es el centro de su orden caótico. Suele aparecer en ciertos momentos de la vida de un sistema, pero también pude estar ausente por largo tiempo, y presentarse de pronto sin previsión clara de cuando terminará su agitado movimiento. La desestructuración es la cualidad básica de esta forma de la vida social.

La forma red está en el camino del sistema a la enacción. Esta es la forma básica de la vida social. De hecho adquiere sus comportamientos dependiendo de las fuerzas sistémicas o enactivas que la motiven. Todo es red, interacción, relación entre individuos y grupos. En la forma red el mundo social se percibe como una matriz de contactos, interacciones, conexiones, vínculos y comunicación. Flujos de información y movimientos de cercanía o distancia entre entidades, dependiendo de las formas sistema y su rigidez autoconstructiva. Estabilidad o cambio, dependiendo de la emergencia de las formas enactivas. Y complejidad o simplicidad, dependiendo de la cantidad, calidad y variedad de las formas de relación de los sistemas de comunicación. El ingeniero social supone una mirada diagnóstico muy aguda, apoyada en el conocimiento sociocibernético y sus visiones, llevando esta información a la aplicación técnica de operaciones constructivas que crean o destruyen formas de sociabilidad, para reconfigurar el mundo social como espacio-tiempo de convivencia.

Por Johnny Rivera.
Asistente Social. Mg. en Educación.

> Aprendizaje Significativo

El aprendizaje es una capacidad que se desarrolla, formalmente, en el sistema educativo que articula los conceptos de educación y de sociedad que se espera lograr. Las políticas educativas de cada Estado-Nación se construyen visualizando al tipo de hombre que se quiere desarrollar y dicha imagen no está ajena a los cambios históricos, sociales y económicos que afectan al mundo. Por esta razón los grandes movimientos históricos y sociales influyen en la cosmovisión de los continentes y los países.

En pleno siglo XXI somos testigos de profundos cambios que nos permiten imaginar cómo será la sociedad del próximo siglo. Uno de esos grandes cambios es la evolución del conocimiento del funcionamiento cognitivo del ser humano, una forma de observar ese funcionamiento es observar y analizar cómo aprende el ser humano. Esta interesante revelación ocurre, diariamente, en las aulas de clases de todos los sistemas educativos del mundo.Ocurren los aprendizajes en los alumnos de una sala de clases la que es organizada y administrada por un profesor que pertenece a un sistema mayor, el sistema educacional de su país.


El resumen del artículo pretende reflexionar en torno a las concepciones de aprendizaje que, actualmente, comparten espacios en una misma escuela en referencia al aprendizaje significativo y a lo que implica gestionarlo, pedagógicamente, en el contexto de la actual Reforma Educativa.En primer lugar, se aborda el concepto de Aprendizaje significativo y las distintas significaciones que presenta en los distintos actores del sistema educativo. En segundo lugar, se plantea la relación entre Aprendizaje significativo y gestión pedagógica de las estrategias cognitivas. Y en tercer lugar, se propone un marco teórico para la gestión pedagógica del aprendizaje significativo en el contexto de la actual Reforma Educativa. Ideas fuerza del artículo: El aprendizaje es un proceso complejo y dinámico que sigue siendo investigado y transferido a las distintas formas de conocimiento, dado que (Por ejemplo) quienes gestionan el aprendizaje en el aula proyectan directamente sus propias representaciones sobre lo que significa aprender y lo que espera el sistema educativo que logren como profesores.


El cómo facilitar el proceso y la calidad de aprendizaje de los alumnos es el desafío que plantea la actual reforma educativa. En este sentido, podemos afirmar (En primer lugar) que el Aprendizaje significativo pretende que el alumno encuentre sentido a lo que aprende. Y esto es posible si se dan tres condiciones básicas: partir de la experiencia que el alumno tiene, partir de los conceptos y esquemas previos que el alumno posee y presentar los nuevos conceptos, teorías y principios, a aprender por el alumno, de una manera relacionada, para que le resulten potencialmente significativos. En tanto, en el sistema educativo chileno co-existen distintas acepciones como: “énfasis en el aprender haciendo”, “calidad y significatividad de lo aprendido” coexistiendo con la representación “hiper-activismo” (una concepción sin bases científicas).En segundo lugar, podemos establecer que la relación entre Aprendizaje significativo y gestión pedagógica de las estrategias cognitivas se caracteriza por la pertinencia de los elementos que estructuran la toma de decisiones del profesor en el aula con respecto al tipo de aprendizaje que desea facilitar. Los elementos propuestos en este contexto son: los postulados de Ausubel y Bruner sobre aprendizaje significativo y una taxonomía integral que promueva el desarrollo de habilidades cognitivas, psicomotrices y afectivas. Finalmente, es posible plantear (En una triple dimensión) el trabajar y continuar investigando para lograr aprendizajes significativos en los cuales el alumno 1)“sabe” porque conoce, piensa y construye su propio conocimiento al respecto, 2) “sabe hacer”, es decir, aplicar lo que conoce a nuevas situaciones de la vida real y 3) “sabe ser”, es decir, ha internalizado valóricamente las ideas que conoce porque puede juzgarlas y valorarlas.


Por Johnny Rivera
Asistente Social. Mg. en Educación.


> Educabilidad y Antropología Social

Hablar de educación implica abordar una serie de elementos íntimamente relacionados, como la posibilidad, la necesidad, las condiciones y límites del proceso educativo. Toda posibilidad educativa reside en una concepción del ser humano como ser no enteramente determinado por la herencia o el ambiente. La educabilidad es un modo esencial del hombre que le hace capaz de perfeccionarse y consecuentemente llegar a ser lo que es. Es también, una categoría específica del hombre cuyo estudio se ha planteado desde el ámbito antropológico como una visión globalizada unitaria y exclusivamente humana. Por esta razón, resulta importante considerar al ser humano como el fundamento de la educación, y de esta forma pensar en que la pedagogía se presenta como la guía que define el destino de éste, por lo que antropología y educación quedan íntimamente interrelacionadas y recíprocamente influidas. Pero no podemos olvidar que este ser humano actualmente vive rodeado de información y elementos sociales condicionantes, característicos de una nueva sociedad multimediatica que ha comenzado a trastocar los tiempos y los espacios de la educación, y con ello, la misma estructura de desarrollo de la educación y de las instituciones escolares. Esto, paulatina y necesariamente nos lleva a pensar en que la educación en general requiere de una reconceptualización en términos de la educación a lo largo de la vida y en el ámbito de la sociedad en general. Esto quiere decir, volver a lo social y reinventar una educación social en que los objetivos de integración y convivencia sean determinantes y en los que la “escuela”, como resultado de una transformación, sea una instancia más de un continuum educativo de toda la vida de los seres humanos en comunidad, y no algo separado y segregado de la misma.

El resumen del artículo pretende reflexionar en torno a las concepciones de la educabilidad desde la perspectiva antropológica en el contexto de la pedagogía social actual. En primer lugar, se aborda el concepto de Educabilidad y sus distintas significaciones. En segundo lugar, se describe la educación desde una perspectiva antropológica y social. Y finalmente, se reflexionará acerca de los desafíos y tendencias de la educación en la sociedad globalizada. Ideas fuerza del artículo: La educación es un proceso social que surge en el seno de ésta y refleja los valores que la sociedad establece como modelo de interacción, por lo tanto, las personas aspiran y responden a lo largo de su vida a las metas que el sistema les muestra.


La educación no sólo se desarrolla a través de las interacciones de un sistema formal sino que también se construye en la cultura y en las representaciones que las personas tienen acerca de de ella. Este proceso se compone de elementos cognitivos que concretan los conocimientos humanos, los elementos procedimentales del saber hacer y los aspectos actitudinales, en referencia a los valores que desarrolla cada sociedad.


El sistema educativo modela las conductas de los estudiantes a través de la acción de los facilitadores o maestros quienes no sólo forman cognitivamente a los estudiantes, sino que también les proponen a través de su ejemplo un modelo de persona a seguir.La escuela como institución social refleja todas la complejidad de la sociedad real, sin embargo, su naturaleza hegemónica tiende a uniformar los procesos y a invisibilizar la complejidad de la diversidad humana. Aún cuando su discurso es democrático y utópico, no siempre logra conectar el modelo de sociedad al que se aspira con lo que, en realidad , se reproduce en la escuela debido a las tensiones sociales, económicas, políticas, culturales y religiosas con que contribuyen todos los actores de la educación; desde los Ministerios hasta los auxiliares de servicio de una escuela.


El hombre y la mujer son seres de aprendizajes porque su complejidad psico-biológica le ha liberado de las conductas instintivas y genéticas y ello posibilita el proceso educativo a través de la asimilación de influencias estimulativas y de vivencias que la enriquecen elaborando nuevas estructuras espirituales en el plano individual y como miembro de la comunidad a la que pertenece (proceso de personalización y socialización). A esta capacidad de aprender HUBERT HENZ la denomina educabilidad. Según FERMOSO en (Educadores,nº 140): "La falta de organización instintiva es el fundamento de la necesidad de aprendizaje".Por otra parte, la educabilidad constituye el referente antropológico que debiera explicitarse y concretarse en todos los proyectos educativos que anhelan una sociedad más justa, más equitativa y más plena en desarrollo y democracia. Se coincide, plenamente, con la misión que expresara don Gabriel Castillo Insulza, premio nacional de educación 1997; la educación deber reflejar la sociedad que soñamos. Ese sueño sólo es posible por la posibilidad de perfección que tiene el ser humano en su naturaleza.No obstante, el siglo XXI nos plantea un gran desafío a la educabilidad; resolver el conflicto macro-económico y social que al igual que en 1492, en el contexto del descubrimiento de América, nos amenaza con repetir los esquemas de dominación que hasta hoy día definen a la Latinoamérica como un continente dependiente de la economía del primer mundo; cuando la riqueza natural, intelectual y cultural precisamente está precisamente en América.


Pero de la misma manera existen agentes sociales del binomio imperial modernización-destrucción, hay sujetos sociales de resistencia al capital global. Estos se componen, básicamente, de dos estratos: intelectuales críticos y masas populares.Es imperioso desenmascarar el proyecto de la sociedad global –antes llamado imperialismo- y construir un proyecto alterno a nivel latinoamericano y mundial que se niegue a convertir al ser humano en un ente económico con buzón electrónico. Se trata de una tarea primordial en el segundo milenio, porque la creación de un paradigma antropológico y educativo para la sociedad global es demasiado importante como para dejarla en manos de los managers de la General Motors, de Coca-Cola y del New York Times. Se requiere en consecuencia, la creación de un frente mundial que reanude la lucha contra la ley del valor desde una perspectiva humanista y de una civilización de trabajo y solidaridad. Esta es la única alternativa de sobrevivencia digna para los “condenados de la tierra”, frente a la utopía retrógrada del agresivo nuevo mundo que los libera.


La bifurcación del sistema educativo en un sector privado y otro público es un desarrollo de extrema importancia que ha alcanzado niveles de participación privada que asciende al 50% en países como Brasil y Colombia. La privatización de la educación refleja su creciente elitización, en la cual la evolución individual se vuelve básicamente un juego al azar biológico: el niño que tiene suerte de nacer en una familia rica puede emprender una odisea educativa en un ambiente idóneo; el niño pobre se estrellará, en la mayoría de los casos, contra las rocas de la desigualdad social.Vinculada a la tendencia anterior es la cada vez mayor imposición de los estándares curriculares de eficiencia, competitividad, evaluación, etc; del Primer Mundo en América Latina. Estos patrones culturales –que son esencialmente medios de dominación, no de efientización- rigen crecientemente las formas y contenidos de enseñanza desde los niveles primarios hasta los sistemas de posgrado.


En la hegemonización cultural de los países tercermundistas el Banco Mundial juega un papel fundamental en la persuasión del mundo entero. Persuasión que encuentra el terreno más fértil en la educación, donde los misionarios proveen “asistencia técnica, conducen análisis e investigación de política, divulgan sus descubrimientos, entran en discusiones políticas con gobiernos y ayudan a movilizar y a coordinar ayuda externa para la educación”.


Desde la caída del socialismo europeo, el Banco Mundial ha incrementado significativamente sus actividades educativas aumentando las partidas financieras hacia América Latina, hecho que probablemente esté vinculado al Tratado de Libre Comercio NAFTA.La última tendencia estructural observable es la disminución del papel del Estado en la educación que está siendo sustituido por el mercado; en las áreas donde le conviene a los intereses dominantes, se entiende. Específicamente, en Chile la transición desde un Estado proveedor a una Sociedad educadora no está excenta de los riesgos de deshumanizar la función educadora en post de los objetivos de la economía de mercado.Es vital entonces reflexionar, críticamente, si estamos de acuerdo con mercantilizar la educación o si como sociedad defenderemos la educabilidad del ser humano construyendo un modelo educativo que no “invisibilice“a la persona sino que la proyecte y potencie todas sus dimensiones, antropológica y socialmente, perfectibles.


Por Johnny Rivera.
Asistente Social. Mg. en Educación.