Notas y reflexiones de campo

Gestión pedagógica en relación al aprendizajes en el aula

Aspectos de la Gestión Pedagógica, para mejorar los aprendizajes en el aula.

Introducción

Este ensayo de estudio es enfocado en los aspectos del profesorado y de manera específica en la formación permanente de docentes técnicos o unidad Técnica Pedagógica. Por lo anterior parto hablando del profesor como objeto de indagación educativa, un fenómeno de la formación permanente y de las necesidades de formación permanente de docentes técnicos develados en la investigación.

El concepto de unidad técnica pedagógica se observa como una visión burocrática y administrativa, por siguiente debería adquirir un significado diferente en la escuela. Es cierto que en ella se sigue haciendo énfasis en la administración (de los recursos, de los procesos, de los procedimientos y los resultados, entre otros); pero también es cierto que emergen otros elementos desde las practicas docentes y directivas que permiten hablar de una fenómeno particular para las instituciones educativas: La gestión.

En este ensayo se apreciaran las distintas maneras de concebir la gestión pedagógica, como su etimología la identifica siempre buscando conducir al niño o joven por la senda de la educación, según sea el objeto del cual se ocupa y los procesos involucrados, de no ser así traerían consecuencias negativas dentro de éstas el que el educador, que es el que está en contacto directo con sus educando después de la familia, posea poco grado de conocimiento de las características psicológicas individuales de los alumnos.

Fundamentación


EL marco para la Buena Enseñanza

Este Marco reconoce la complejidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje y los variados contextos culturales en que éstos ocurren, tomando en cuenta las necesidades de desarrollo de conocimientos y competencias por parte de los docentes, tanto en materias a ser aprendidas como en estrategias para enseñarlas; la generación de ambientes propicios para el aprendizaje de todos sus alumnos; como la responsabilización de los docentes sobre el mejoramiento de los logros estudiantiles.

En el Marco para la Buena Enseñanza se presentan ciertas características: 1.- Educadores comprometidos vocacionalmente con la formación de un estudiante, 2.- Representar todos los aspectos de las responsabilidades de un profesor en el desarrollo de un trabajo diario, 3.- Contribuir al mejoramiento de la enseñanza y 4.- Involucrar a todos los alumnos en el aprendizaje de contenidos importantes.

Por lo tanto tenemos que las bases de conocimiento para un buen ejercicio docente serian: 1.- los contenidos del campo disciplinario, 2.- los alumnos, los aspectos generales o instrumentales importantes para la docencia, 3.- el proceso de enseñanza y 4.- las bases sociales de la educación

El desarrollo profesional del Docente.

Mejorar la calidad de los programas de formación docente aparece como uno de los objetivos prioritarios de la actual política educativa en todos los países latinoamericanos. En Chile, ésta se observa, primero, a través del componente de Fortalecimiento de la Profesión Docente y, segundo, en la configuración de un Marco para la Buena Enseñanza, como instrumento socialmente validado, y que orienta la Evaluación de Desempeño Docente.

Se comprende que la calidad de los programas de formación no puede lograrse solamente a partir de recetas técnicas o proposiciones de expertos, por el contrario, se requiere del concurso de los distintos actores sociales y políticos como así también de los destinatarios asumiendo una perspectiva integradora y global. El ámbito de las competencias que preferentemente adquiere un profesor en los programas de aprendizaje profesional identifica: primero la colaboración entre profesores para la planificación, Segundo la meta explícita de mejorar el logro de los estudiantes, Tercero la atención al pensamiento de los estudiantes, y Cuarto el acceso a ideas, métodos alternativos y oportunidades de observación de prácticas eficaces.

Considero que los profesores deben ser tratados como profesionales que están aprendiendo activamente y que construyen sus interpretaciones colectivamente. Es por esto que la formación del profesorado debe centrarse en la práctica del aula, específicamente en las “metodologías”.

El Autor Francisco Ibermón en su libro *“La formación y el Desarrollo Profesional del Profesorado”, señala que el modelo de formación del profesorado se presentan ciertos modelos, y que hay diversos autores que se refieren a distintos aspectos; unos dicen relación con los procesos administrativos para llevar a cabo la formación; otros los sitúan en los diferentes sistemas que interactúan en la formación y algunos también en el desarrollo del contenido de la formación. Es difícil encontrar unanimidad en la aplicación del concepto de modelo en la formación. Este concepto se utiliza como marco organizador y de gestión de los procesos de formación en los que se establecen diversos sistemas de orientación, organización, intervención y evaluación de la formación.

Cuando se analiza un modelo de formación se deben tener en cuenta diversos criterios que permitirán un determinado análisis y una descripción detallada.
El análisis de los modelos de formación, pueden encontrarse cinco *modelos, los cuales sirven de punto de referencia, pero que no pueden considerarse cerrados en sí mismos. Pueden encontrarse en ellos estrategias y actitudes comunes e incluso la finalidad puede ser la misma (producir una mejora en el aprendizaje de los alumnos o en la gestión de la escuela, a partir de la formación de los profesores), pero lo que los diferencia son las concepciones, la aplicación, la gestión, la investigación de la formación.

*Nota: Los modelos de formación como desarrollo profesional son los siguientes:
1.- Formación orientada individualmente 2.- observación /evaluación 3.- desarrollo y mejora; 4.- entrenamiento o institucional 5.- investigación o indagativo 6.- formación y cultura profesional.

Estructura de Formación Docente

Debería consistir de un programa que debe facilitar la reflexión colectiva del profesorado acerca de sus necesidades profesionales y ha de tener flexibilidad para poder adaptarse a los propios intereses particulares del grupo de profesores del Colegio. Por ello señalo un «programa base» constituido por una serie de módulos desarrollados en forma de programas de actividades a debatir por pequeños grupos de profesores en sesiones semanales de dos o tres horas (Articulación), contiene los siguientes módulos: a) Conocer la materia: Tiene por objeto la revisión de alguno de los contenidos a enseñar y, en particular, se pone el énfasis en la selección de los contenidos que se quieren innovar. b) Conocer y cuestionar el pensamiento docente espontáneo. Se centrará en el análisis reflexivo sobre visiones deformadas y actuales del trabajo, en la cual se tiene un pensamiento equivocado en la relación de espontaneidad con falta de planificación. c) Aprender conocimientos teóricos sobre cómo aprenden los estudiantes. Se plantea, la existencia de las concepciones alternativas de los estudiantes y, la necesidad de profundizar en los modelos de aprendizaje como cambio conceptual, metodológico y actitudinal. d) Saber preparar un programa de actividades centrado en la búsqueda de soluciones a situaciones problemáticas didácticas (Planificación). En este punto, primero se selecciona y se vivencia un programa de actividades basado de una situación problemática de interés escolar. En un segundo punto, se inicia la elaboración de un programa de actividades. e) Saber dirigir la actividad de los alumnos/as en clase. Se debate cómo organizar y presentar las actividades a los estudiantes en una clase, así como crear un clima de aula que facilite las interacciones necesarias para enseñar y aprender (Metodología). f) Evaluar la actividad de clase y, en particular, de la enseñanza a partir de métodos de observación no participante en el aula. Se prestará particular atención a la evaluación del clima de aula

La formación permanente de la Unidad Técnica Pedagógica

Es actualmente de sentido común decir que los requerimientos actuales hacia el Unidad Técnica Pedagógica, deben centrarse en la actualización de su conocimiento y quehacer pedagógico, asumiendo la necesidad del cambio e innovación educativa puesto que es evidente que estos requerimientos son necesarios y adecuados para el desarrollo económico y social de una nación preocupada por formar alumnos críticos, creativos y pensantes; sin embargo, los cursos de actualización profesional muchas veces no tienen en cuenta las reales necesidades formativas de los destinatarios.

La presión del entorno educacional dentro o fuera de la institución académica, requiere la ampliación de la misión y funciones de U.T.P o Profesor Técnico, quienes han de enfrentarse a problemas y obligaciones nuevas. Con ello, las exigencias de innovación se multiplican de acuerdo con los cambios, creando sensación de sobrecarga administrativa. Además, los cambios se asumen como impuestos y el calendario para su implantación se percibe cada vez más reducido. En otro sentido, con el colapso de la certidumbre moral las viejas metas y propósitos comienzan a desmoronarse, pero existen pocos sustitutos que tomen su lugar; por último, los métodos y estrategias utilizados por la U.T.P, así como el conocimiento que les justifica, son criticados constantemente y con ello las certezas científicas o teórica pierden su credibilidad.

Considero que es posible realizar clasificaciones sobre la formación permanente de la U.T.P, lo que permite considerar de forma más amplia la problemática. Encuentro que los siguientes criterios permiten un análisis y una descripción concisa de ésta:

Primero: Los fundamentos teóricos y el desarrollo de la formación. Este criterio dice relación al modo cómo las bases epistemológicas y los avances de la investigación afectan al modelo de formación, al conocimiento, habilidades y actitudes de los profesores técnicos o Unidad técnico Pedagógica y a los centros Educacionales.

Segundo: La aplicación en programas concretos. Apunta a la manera cómo se concreta el modelo en la práctica administrativa y qué criterios y estrategias llevarían a recomendar su implantación según los diferentes contextos educativos o realidades educacionales.

Tercero: La evaluación de los resultados. Permite investigar los resultados de la aplicación del modelo en la práctica, buscando evidencias que indiquen cambios o diferencias en la realidad educativa institucional implantado desde la Unidad Técnica Pedagógica.

Cuarto: Organización de la gestión del proceso. Considera que el modelo de formación debe ser concebido como un patrón, pauta o plan que puede ser utilizado para orientar y guiar el diseño de un programa.

El trabajo de Unidad Técnica Pedagógica exige habilidades para utilizar estrategias de enseñanza que faciliten a los estudiantes el acceso integrado a los conocimientos, destrezas y las actitudes. En muchas ocasiones esto supondrá reorganizar los ambientes educativos y disponer de material didáctico alternativo al tradicional, sin dejar de mencionar los procedimientos de Gestión Administrativa Educacional.

Conclusión

En definitiva considero que los aspectos fundamentales de la formación docente es El carácter peculiar de la profesión docente, en la que no sólo se precisa una capacidad de analizar, comprender e interpretar la realidad, sino también de intervenir sobre ella, exige un planteamiento claro para superar la posible dicotomía entre teoría y práctica. La experiencia del profesorado en el aula da lugar a una serie de problemas que generan, por un lado, la búsqueda de soluciones técnicas creativas para incorporarlas a la práctica cotidiana; y por otro, un análisis de la propia práctica, a la que aportan luz los conocimientos científicos de tipo psicológicos, sociológicos, psicopedagógico, antropológicos y pedagógicos, configurados en diversos paradigmas; conocimientos todos ellos que permiten estructurar las actividades, y facilitar la toma de decisiones en el aula. La práctica de U.T.P. debe convertirse en un proceso de reflexión sobre las actuaciones y posterior planificación de estas; en este proceso, el profesorado moviliza su pensamiento práctico, y hace activas una serie de teorías formales y académicas sobre el proceso enseñanza/aprendizaje.
En relación con la Unidad Técnica Pedagógica, uno de los mayores desafíos que ha de afrontar es el Sistema Educativo, es el Proceso de Reforma que se enfoca a un nuevo modelo de Formación Técnica y Profesional, reflejada en el marco de la buena enseñanza. La unidad técnica pedagógica no siempre posee experiencia directa en el manejo de la gestión administrativa y curricular, es una necesidad sistemática y continuada dedicada a la formación. El papel clave de la Formación de la U.T.P, es la permanente formación de los niveles técnicos y profesionales del Sistema Educativo.

Es necesario la incentivación en los docentes el deseo de suscitar cambios en la escuela y en sí mismos. La forma concreta de llevar a cabo esta tarea puede discutirse con los especialistas insertos ya dentro del establecimiento educación como; Unidad Técnico Pedagógica, Orientación, Dirección, Psicólogos, Psicopedagogos, etc.

Por Lenin Villalobos
Psicopedagogo, Licenciado en Educación.

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